
Inflación, reservas, cepo y actividad: cuáles son las certezas y las dudas del plan económico a ocho meses de su inicio

El impacto menos pronunciado que en otros mercados que tuvo lugar sobre los activos argentinos fue adjudicado, por el equipo económico, a la marcha de su programa y también al haber sostenido el cepo cambiario, a contramano de la opinión de algunos economistas. 
Incluso el Poder Ejecutivo llegó hasta relativizar la relevancia de la suba del riesgo país que mostraron las pantallas aquel lunes, y que al principio del plan económico asomaba como una de las variables principales a monitorear para medir la rapidez con la que el Gobierno podía retornar a los mercados internacionales de crédito. El mantra oficial ahora es que ese sobrecosto que debe pagar la Argentina por emitir, eventualmente, deuda en el exterior, dejó de ser importante porque dejó de ser una meta. 
Es esa una de las características que algunos analistas marcan como particular para esta etapa de programa económico: la deuda no buscará ser rolleada (renovada con emisión de nuevos bonos) por las altísimas tasas que debería convalidar el Tesoro, sino que buscará dar señales de que tiene el Ministerio de Economía de dónde sacar los dólares para pagar. El repo que negocia con bancos internacionales apunta precisamente a eso. 
Más allá de eso, el control de la brecha cambiaria y de los dólares financieros, y seguir empujando hacia abajo a los índices de inflación asoman con claridad para algunos informes que circularon por el mercado en los últimos días como los objetivos que priorizará el Gobierno nacional. 
"El objetivo privilegiado de la nueva fase continuar· siendo el de lograr que la inflación converja a la pauta de devaluación del 2 por ciento. Para dar aún más consistencia al objetivo de desinflación, se complementó el ancla fiscal ya vigente con una meta de 'emisión cero'", planteó Abeceb.
"Un segundo objetivo es revertir el proceso de ensanchamiento de la brecha, algo que ya está ocurriendo. Además de restringir la liquidez 'cerrando las canillas' de emisión monetaria, el gobierno va a intervenir aumentando la oferta de dólares en el MEP y el CCL. Probablemente las tasas dejen de ser negativas", especuló esa consultora, fundada por Dante Sica. 
Por último, consideró que un tercer objetivo sería, a manera conjetural, el de preparar el camino para "una unificación del mercado de cambios (¿en el último trimestre?)". "Hubo flexibilizaciones en los pagos de importaciones y en ciertas compras de dólares para ahorro, al tiempo que se prometió eliminar el impuesto PAIS, aún cuando todas estas medidas implican agregar presión sobre las reservas. En segundo lugar, Caputo anticipó una convergencia completa en septiembre al pronosticar una tasa de inflación de entre uno y cero y el presidente puso esta cifra como condición para eliminar el cepo", razonó Abeceb. 
Por su parte, Camilo Tiscornia, economista y director de C&T Asesores Económicos, aseguró que "el mensaje del Gobierno es bastante claro en un aspecto que es el control fiscal y la lucha contra la inflación, es clarísimo y es indudable. También la voluntad de eliminar el cepo que es el tema más controvertido junto al atraso cambiario".
"Lo que está menos claro es cuándo liberaría el cepo, cuál es la evolución de la política cambiaria actual, si va a un tipo de cambio flotante, flotación sucia, un crawling peg distinto, no está definido y el país paga un costo de incertidumbre sobre eso. Pero las correcciones sobre lo que dejó el Gobierno anteriores es muy importante y es fundamental", apuntó.
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