El conflicto en Medio Oriente comenzó a golpear de lleno en la economía del productor argentino justo en la antesala de la campaña de trigo 2026/27. Aunque los precios internacionales del cereal reaccionaron al alza, el fuerte encarecimiento de los insumos clave —especialmente fertilizantes y combustible— está deteriorando de forma acelerada los márgenes. 
La tensión geopolítica impactó directamente en los mercados energéticos y logísticos globales. El foco está puesto en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, un cuarto del gas natural licuado y un tercio del comercio global de fertilizantes. Su bloqueo generó una disrupción sin precedentes en la cadena de suministros, con efectos que podrían extenderse incluso hasta 2027.
Costos en alza: el golpe más fuerte llega por los insumosDesde comienzos de año, el precio del petróleo Brent saltó de US$ 66 a US$ 108 por barril, un incremento del 77%. En paralelo, la urea —principal fertilizante utilizado en trigo— registró subas de entre 54% y 71% en el mercado internacional.
En Argentina, el impacto fue inmediato:
- El gasoil aumentó un 34% en dólares
- La urea en el mercado mayorista subió un 77%
Este salto en los costos supera ampliamente la mejora en el precio del trigo, generando un deterioro en los precios relativos que preocupa al sector. 
La tensión geopolítica impactó directamente en los mercados energéticos y logísticos globales. El foco está puesto en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, un cuarto del gas natural licuado y un tercio del comercio global de fertilizantes. Su bloqueo generó una disrupción sin precedentes en la cadena de suministros, con efectos que podrían extenderse incluso hasta 2027.
Costos en alza: el golpe más fuerte llega por los insumosDesde comienzos de año, el precio del petróleo Brent saltó de US$ 66 a US$ 108 por barril, un incremento del 77%. En paralelo, la urea —principal fertilizante utilizado en trigo— registró subas de entre 54% y 71% en el mercado internacional.
En Argentina, el impacto fue inmediato:
- El gasoil aumentó un 34% en dólares
- La urea en el mercado mayorista subió un 77%
Este salto en los costos supera ampliamente la mejora en el precio del trigo, generando un deterioro en los precios relativos que preocupa al sector. 
La consecuencia es clara: el productor necesita cada vez más trigo para cubrir los mismos costos.
A comienzos de 2026 se requerían 2,7 toneladas de trigo para comprar una tonelada de urea. Hoy, esa relación trepó a 4,3 toneladas. En apenas cuatro meses, el costo relativo del fertilizante aumentó un 57%.
Márgenes en caída libreEl deterioro en la rentabilidad ya es evidente. Según estimaciones para un planteo típico:
- El margen en campo propio cayó un 43% entre marzo y abril
- En campo alquilado, la baja alcanza el 54%
El incremento de costos —especialmente en fertilización, labores y fletes— explica gran parte de esta caída. Solo entre marzo y abril, el costo total de producción subió 8,2%, mientras que si se compara con febrero el aumento roza el 17% 
Los esquemas de doble cultivo (trigo seguido de soja de segunda) aún muestran números positivos, aunque cada vez más ajustados.