












Alemaniasorprendió con una prueba a gran escala de lasemana laboral de cuatro días. En total, 45 empresas participaron del ensayo, que implicó reducir la jornada a37 horas y media semanales, equivalente a trabajar cuatro días en lugar de cinco.
El esquema contempló una condición central: mantener laproductividad intacta. El modelo proponía trabajar el80% del tiempo, pero cobrar el100% del salario, siempre que el rendimiento no bajara.
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El proyecto incluyó a unos900 empleadosde distintos rubros. Cada empresa reorganizó su dinámica interna y redujo aproximadamentecuatro horas semanalesde trabajo.
Los resultados mostraron una fuerte aceptación:
Para sostener el nivel de productividad, muchas compañías acortaron reuniones innecesarias, incorporaronherramientas digitalesy reorganizaron procesos para optimizar tiempos.
Según los datos relevados durante el estudio, los principales efectos positivos fueron:
Además, varios participantes señalaron una mejor conciliación entre la vida laboral y personal.
No todos celebraron el experimento. El Instituto Económico Alemán planteó algunas objeciones.
Entre los puntos cuestionados se mencionaron:











