El esfuerzo del Gobierno por reducir la inflación enfrentará en marzo un nuevo obstáculo significativo. A la habitual alta estacionalidad de ciertos rubros se suman los efectos de la guerra en Medio Oriente sobre los precios internacionales, especialmente de los combustibles, lo que presiona al alza el índice. En este contexto, varias consultoras estimaron que el IPC del tercer mes del año se ubicará entre 2,8% y 3,2%.