La crisis estalló este martes 3 de noviembre, cuando el Banco Central paraguayo ordenó cerrar Ueno, un banco que reúne casi tres millones de clientes, es decir, un tercio de los seis millones de habitantes del país. Las cuentas bancarias fueron congeladas, al igual que los fondos privados y públicos, que no cubre el fondo de emergencia, aprobado este miércoles.
Gustavo Fretes es empleado del grupo Vimedia, que cerró inmediatamente tras el escándalo, pues el banco era el principal sustento del conglomerado.
"Nosotros éramos empleados y, al mismo tiempo, ahorristas: nuestros ingresos se realizaban a través del banco que era del grupo afectado. Hoy tenemos nuestros salarios congelados, no podemos acceder", asegura Fretes.
Varios fondos privados se encuentran a la deriva y se estima que hay alrededor de 850 millones de dólares de fondos públicos comprometidos, como el del sistema de salud, que aún no se sabe cómo se recuperarán, plantea el senador del partido liberal Eduardo Nakayama.
"No se cubren los fondos previsionales ni los fondos públicos que van a tener que seguir aguardando la resolución del banco para recuperar su dinero", afirma a RFI el senador opositor.
Nakayama es uno de los congresistas que le reclaman al presidente Santiago Peña su presunto vínculo permisivo con esta entidad bancaria, ya que el mandatario fue accionista de Ueno Holding hasta inicios de 2025.
"Lo que más se ha reclamado y reclama al gobierno y, principalmente, al presidente de la República, es su falta de comunicación; que dé la cara. El banco Ueno ha sido desde el inicio vinculado al presidente porque tanto él como su hermano tienen o tuvieron vinculación accionaria. Sin embargo, siempre surgieron dudas sobre la preferencia que Peña podría haber dado al banco para poder concentrar estos fondos públicos", asegura Nakayama.
Un manifestante sostiene un billete falso de dólar estadounidense en el que aparece el presidente paraguayo Santiago Peña durante una protesta contra el Gobierno y el Banco Ueno, que el Banco Central de Paraguay intervenía en medio de una crisis de solvencia, en Asunción, Paraguay, el miércoles 4 de noviembre de 2026.
"El banco sobrepasó todos los límites en el otorgamiento de créditos a empresas vinculadas... lo que no tuvimos nosotros en la respuesta del Banco Central", afirma el senador.
La crisis bancaria que sacude al país suramericano está lejos de ver la luz: los ahorristas han tenido un respiro tras la aprobación del fondo de emergencia y esperan recuperar todo su dinero, pero en dos días ha habido intentos de fraude, colapso de otras entidades bancarias por apertura masiva de cuentas y continúa una gigantesca investigación de la fiscalía que de momento deja 27 personas imputadas. Entre ellos, su director, Alejandro Gómez Abente, con prisión preventiva y arresto domiciliario para otros siete altos cargos.