Alemaniasorprendió con una prueba a gran escala de lasemana laboral de cuatro días. En total, 45 empresas participaron del ensayo, que implicó reducir la jornada a37 horas y media semanales, equivalente a trabajar cuatro días en lugar de cinco. 
El esquema contempló una condición central: mantener laproductividad intacta. El modelo proponía trabajar el80% del tiempo, pero cobrar el100% del salario, siempre que el rendimiento no bajara.
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Cómo funcionó la semana laboral de cuatro días en AlemaniaEl proyecto incluyó a unos900 empleadosde distintos rubros. Cada empresa reorganizó su dinámica interna y redujo aproximadamentecuatro horas semanalesde trabajo.
Los resultados mostraron una fuerte aceptación: 
- Tres de cada cuatro empleadosno querían volver al esquema tradicional de cinco días.
- El82% prefirió el nuevo formatotras finalizar el ensayo.
Para sostener el nivel de productividad, muchas compañías acortaron reuniones innecesarias, incorporaronherramientas digitalesy reorganizaron procesos para optimizar tiempos. 
Según los datos relevados durante el estudio, los principales efectos positivos fueron:
- Menos niveles de estrés.
- Mejoras en lasalud mental.
- Un promedio de38 minutos más de sueño por semana.
Además, varios participantes señalaron una mejor conciliación entre la vida laboral y personal. 
No todos celebraron el experimento. El Instituto Económico Alemán planteó algunas objeciones.
Entre los puntos cuestionados se mencionaron:
- Participación voluntaria: quienes se sumaron al ensayo podrían haber estado más predispuestos a valorarlo positivamente.
- Impacto macroeconómico: reducir la jornada en un país que enfrentaescasez de mano de obra calificada—en parte por el envejecimiento de la población— podría generar efectos no deseados a largo plazo.